Cómo calculamos el ranking
El problema
Las plataformas publican rankings que no se pueden comparar directamente. Spotify publica 200 canciones con sus streams, Apple Music publica 100 sin ninguna métrica, y YouTube devuelve unos 30 videos con sus vistas.
No se pueden promediar las posiciones: el puesto 30 es el último de la lista de YouTube y está en el sexto superior de la de Spotify. Tampoco se pueden sumar streams con vistas, porque miden cosas distintas.
Paso 1: normalizar la posición
Cada posición se convierte en puntos según el largo del ranking de esa fuente:
puntos = 100 × (N − posición + 1) / N
donde N es cuántas canciones publicó esa fuente ese día. El primer puesto da 100 en las dos. El puesto 50 da 51 puntos en Apple Music, que publica 100, y 75,5 en Spotify, que publica 200.
Paso 2: promediar con pesos
- Apple Music38%
- Spotify63%
Spotify pesa más porque es la plataforma de streaming más usada en Argentina. YouTube no está en la lista: se muestra, pero no puntúa, y abajo está el porqué.
El promedio se hace sólo sobre las plataformas que rankearon la canción, dividiendo por la suma de esos pesos. Una canción que está en una sola no queda con un techo por eso. Así el puntaje significa algo concreto: qué tan arriba va, en promedio, en las plataformas que la midieron.
Por qué YouTube no puntúa
Durante un tiempo sí lo hizo, con un peso de 0,20. El 29 de septiembre de 2026 se vio qué producía eso: una canción que era primera en Spotify y primera en Apple Music aparecía octava, y el puesto 1 se lo llevaba una que iba segunda y tercera.
El motivo es aritmético. Al promediar, una tercera plataforma sólo puede subir a una canción si su puntaje ahí es mejor que el que ya tenía. Y la lista de YouTube tiene 30 entradas, así que el puesto 2 ya vale 96,7 y el 3 vale 93,3, mientras que una canción top 5 de Spotify y Apple llega con 97 o más. De los treinta puestos de YouTube había exactamente uno que no la bajaba.
Sobre los datos que había, 11 canciones tenían posición en YouTube: 10 bajaban y 1 subía. La que subía estaba 178ª en Spotify y 2ª en YouTube, y terminaba 43ª del país. El incentivo estaba al revés: rescataba a la que casi no se escuchaba y castigaba a la que lideraba.
El fondo es que dividir por el largo de la lista supone que la lista rankea todo lo que hay. YouTube publica 30 videos: estar 17º ahí es estar entre los treinta más vistos del país, no a mitad de tabla. Y publica videos musicales —remixes, vivos, sesiones, sets de DJ—, que es otro catálogo. Sigue estando en el sitio, en su propia página, donde ese dato significa lo que dice.
Paso 3: hay que estar en dos plataformas
Una canción que aparece en una sola lista no entra al ranking combinado. Sigue visible en la página de su plataforma, que es donde ese dato tiene sentido.
Sin este requisito, una canción que arranca fuerte en Apple Music y todavía no asoma en Spotify sacaría el mismo puntaje que la más escuchada del país. El combinado es, por definición, lo que coinciden las dos.
Estar en YouTube no cuenta para llegar a dos: si contara, una canción presente en Spotify y en YouTube entraría con el puntaje de Spotify solo, que es justamente lo que este requisito existe para evitar.
Cada plataforma publica cuando quiere
No publican el ranking del mismo día. Spotify (vía kworb) publica el del día anterior, Apple Music el del día, y YouTube devuelve el estado del momento.
Por eso el ranking no se arma con las filas de una fecha exacta, sino con el último ranking disponible de cada plataforma. Si exigiéramos que coincidieran, la que va más atrasada quedaría afuera sin que se note.
Y por eso el sitio dice ahora y no hoy. Poner una fecha arriba del ranking sería prometer una precisión que las fuentes no dan: las dos filas que se combinan pueden ser de días distintos. Lo que sí se puede afirmar es cuándo se miró por última vez, y eso es lo que figura en la portada.
- Apple Music: ranking del 30 de septiembre de 2026
- Spotify: ranking del 28 de septiembre de 2026
- YouTube: ranking del 30 de septiembre de 2026
Los movimientos
- Las flechas de la portada comparan con el ranking de ayer.
- Los que se mueven compara con hace siete días.
- Una canción es entrada nueva sólo si nunca antes estuvo en el ranking. Si vuelve después de un tiempo, se muestra con su flecha de subida: es un reingreso, no una entrada.
- Cuando no hay con qué comparar, no se muestra flecha en vez de inventarla.
Limitaciones
Vale decirlo claro:
- Esto no es una medición de escuchas. Es una combinación de dos rankings públicos, cada uno con su metodología, que las plataformas no publican.
- YouTube mide vistas de videos: incluye a quien mira sin escuchar, y no cuenta a quien escucha en YouTube Music sin video. Por eso se muestra aparte y no puntúa.
- Apple Music no publica ninguna métrica, sólo el orden.
- Los datos de Spotify vienen de kworb.net, un tercero que publica los charts por país desde que Spotify discontinuó los propios.
- Una canción puede aparecer duplicada si el sistema no logró unir cómo la escribe cada plataforma. Preferimos ese error visible antes que unir dos canciones distintas por equivocación, que sería invisible.
- Un tema que explota en una sola plataforma no aparece en la portada aunque esté sonando. Hay que ir a la pestaña de esa plataforma para verlo.
- Una lista más corta castiga más: el puesto 9 de 100 da menos puntos que el puesto 9 de 200, aunque sea más difícil. Entre Apple Music y Spotify la diferencia es chica; con YouTube era enorme, y es una de las dos razones por las que salió.